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El Castillo Eléctrico

Bienvenidos a la Realidad del Sonido

EL CASTILLO ELÉCTRICO

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September 16th, 2010


 

Antes de comenzar a desgranar lo que ofrece el último disco de los reyes del metal clásico, quiero poner sobreaviso y en contexto a los lectores. Primero: no voy a entrar en la vieja discusión de si los Maiden están viviendo de las rentas y sacando material aburrido, de relleno, y sin el atractivo y la pegada de antaño. Los Maiden sacaron lo que sacaron y ahora sacan lo que sacan, y juzgo por tanto de la manera más objetiva posible la calidad de su lanzamiento, sin olvidar todo lo que llevan detrás y que, lógicamente, se refleja en estos temas. Pero no entiendo el pasado musical como un lastre.
Segundo: soy un fan de Maiden total, aunque tengo que reconocer que muy particular. Por resumir: sus dos primeros discos me encantan, sobretodo Killers (que ya tenía ciertos temas "progresivos" que algunos ahora echan en cara al grupo en sus composiciones más recientes). The number of the beast no me parece su mejor disco. De hecho, prefiero mucho más Piece Of Mind (Revelations es enormemente progresiva). Powerslave es uno de sus discos que menos escucho, a pesar de ser reconocido unánimemente como el principio de su esplendor total. Y entre Somewhere in Time y Seventh Son of A Seventh Son, prefiero sin dudarlo el segundo, en esto si coincido con el gusto de la mayoría como considerarlo su obra maestra (aunque sólo sea por el temazo The Evil that men do, para mi su mejor tema). No prayer for the dying me parece un bajón enorme, aunque con un pequeño puñado de buenos temas. Amo la primera mitad de Fear of The Dark, es memorable, aunque con sinceridad, el tema título me parece ramplón e incluso aburrido.
De la época de Blaze, The X Factor me parece un disco tan misterioso que nunca lo podré descubrir del todo. Aún así, su clima depresivo y lúgubre me echa para atrás, salvo sus 3 o 4 primeros temas, muy buenos. Virtual XI me parece el disco más mediocre, aún teniendo una joya como The Clansman.
Y de la vuelta, que decir. Tras una digna reunión con Brave New World, disco muy bueno, de entre sus mejores, aunque no redondo, sacaron un complejo Dance Of Death, el cual compositivamente tiene un nivel muy alto, pero del cual no he pasado de las 15 escuchas. Y con A matter of life and death dieron un gran paso hacia delante de nuevo, dejando una joya que el tiempo pondrá en su sitio.
Una vez conocidas mis filias y fobias con este grupo, quizá nos situemos mejor en todo lo que contaré a continuación sobre The Final Frontier...

El inicio de la nueva andadura de los Maiden no puede ser más desconcertante. Es inteligentemente extraño. Unos sonidos sintetizados imitando a Muse nos sitúan inmediatamente en una melodía críptica y basada en una caja de ritmos y unas guitarras que suenan afiladas sobre una base rítmica, que inesperadamente, queda cortada de forma algo abrupta, y que da paso a los primeros gritos de Bruce, algo agónicos, que de nuevo abre a la caja de ritmos y las guitarras a las que acompaña con sus versos. Es algo que nunca hemos podido ver ni pensar en un disco de Maiden, ni siquiera en uno de Bruce. Como ellos han admitido, está hecho a propósito para confundir, y vaya si lo han conseguido.
Esta extraña introducción se disloca totalmente en el tema título, "The Final Frontier", y realmente hay que admitir que esta conjunción no ha quedado muy bien. No casa. El tema es una melodía simple y claramente pegadiza, con gancho, y que se mueve en algo así como AOR adaptado al estilo de Maiden. Solos clásicos engarzados, y desde luego, la mejor apertura de un disco desde "The Wicker Man" en "Brave New World" (hablamos de la última etapa del grupo, claro está). Pero tampoco la supera. Es más, el tema es bueno pero se ha quedado en algo que, después de las escuchas sucesivas, se vuelve algo cansino. Funcionará estupendamente en directo, pero la inercia de la composición adolece de algún cambio (ahora si) que la situase en otra onda.
Es extraño que el siguiente tema haya sido elegido como single, "El Dorado", sobretodo después de escuchar la precedente. Un inicio algo al estilo del "Hit the lights" de Metallica, presenta un tema con reminiscencias iniciales al disco "Powerslave" muy claras. Las rítmicas prácticamente dobladas, unos versos bastante capícuas (el tema está concebido algo de esa manera, se cierra de la misma manera que se abre), y un puente que hace que la canción crezca. Sin embargo, el estribillo queda algo más insulso. Después, se abre un pasaje corto típico de Maiden (el bajo de Harris es totalmente "Powerslave") con los dos solos cruzados de rigor que acaban devolviendo a las rítmicas poderosas al cauce normal, con los primeros síntomas reconfortantes de Harris haciendo "cabalgar" la línea del bajo.
El tema, que ha sido muy mal aceptado, va creciendo con las escuchas sucesivas. Al principio no te dice absolutamente nada, es más, te da una muy mala carta de presentación del disco, pero con el tiempo se convierte en un tema simplemente bueno, aceptable.
Hasta ahora el disco podríamos decir que ofrece sensaciones confusas e incluso pobres. Los elementos nuevos no convencen y los guiños no están a la altura. Sin embargo, a partir de aquí, se abre una etapa de transición, con un "Mother of mercy" que recuerda a "Brave New World" y "AMOLAD". Una melodía de guitarra ligera y cristalina con unos versos al principio lúgubres, luego más épicos. Y después, el tema explota (dicen que si no explota no puede ser un tema realmente Maiden). Adquiere una dimensión más rítmica y desemboca en un estribillo donde Bruce se desgañita como pocas veces. Es un tema que bien podría haber cuadrado tanto en el BNW como en el AMOLAD. Aún así tampoco me convence mucho, es demasiado lineal de nuevo, cuando tiene potencial para llevarlo a otro estadio.
La cosa empieza a cambiar ligeramente con "Coming Home". Este medio tiempo, que linda con ser una suerte de balada (recordemos que Maiden sólo tiene una balada realmente en su repertorio, "Wasting Love"), está claramente influenciada por Bruce Dickinson. Recuerda a los matices de "Accident Of Birth" o su grandioso "Chemical Wedding".Es un tema realmente emocional, que te golpea como en su día hizo Bruce con "Inertia", y con un estribillo muy melodioso que crece y crece. El tema más comparable en el tiempo con éste es "Blood Brothers"... pero vuelve a pasar lo mismo: no lo mejora. Y uno llega a una conclusión precipitada de que, hasta ahora, hay cuatro temas muy variados, pero que globalmente el resultado es bastante plano. Falta más profundidad o más contundencia.
"The Alchemist" ofrece contundencia. Al estilo de "Powerslave" de nuevo, esta vez todavía más claro. Un tema similar, por ejemplo, a "Flash Of The Blade", aunque pisando más el freno y con más madurez.También ofrece sensaciones cercanas a los temas más rítmicos de "No prayer for the dying". Y el bajo cabalga como nunca desde que se reunió de nuevo la banda.Es quizá el tema más clásico de Maiden de este disco.
La confusión se disipa totalmente en los primeros compases de "Isle Of Avalon". Un bajo acompañando a una melodía semi-acústica muy sugerente, deja paso a un Bruce teatral, con silencios y espacios para que se vaya creando una atmósfera única. La melodía va in crescendo poco a poco, latente poco a poco una sensación de que la explosión va a ser mítica. Bruce empieza a cantar con más poderío y fuerza, sin abandonar el deje inicial, hasta que la cosa estalla. Simplemente alucinante. Sinfónico y progresivo, este tema nos situa en una actualización de "The rime of ancient mariner". El pasaje es más experimental, una especie de improvisación que nos devuelve a la melodía preciosista inicial. También aparece la sombra alargada del "AMOLAD" y nos situa en otro escenario al que enfrentarse a la escucha del disco.
Con la gran sensación que se queda de este tema, se inicia "Starblind". De nuevo una melodía similar, más intimista, y un Bruce que ahora entra en un terreno algo más folk, escribiendo de nuevo una actuación magnífica. Pero al poco la guitarra entra y Bruce se vuelve más desgañitado. El tema sisea hasta que Bruce clama ¡Starblind! e introduce un estribillo glorioso y magnífico, que rinde tributo a los tiempos de "Seventh Son of a Seventh Son".Netamente metálico, progresivo-folk, y ese leve toque de teclados que tanto elevó al disco recordado a los altares de los mejores del metal y del grupo. Este tema se hace casi en la primera escucha uno de los favoritos del disco. Una mezcla perfecta entre los Maiden de ahora y de aquellos tiempos.
"The Talisman" sigue por los mismos derroteros, con una guitarra acústica y una introducción todavía más folkie, que se alarga haciendose cada vez más oscura, en parte por el tono inusualmente grave que aporta Bruce. Esto queda hecho pedazos por la versión speedica de la melodía con ahora un Bruce en su salsa, entre el epicismo de los tiempos del "Dance Of Death" y las tesituras progresivas del AMOLAD.La estructura de la composición es típicamente Maiden, que evoluciona positivamente en pasajes centrales muy cohesionados. También se pueden oler ciertos efluvios de la época de Blaze Bayley, más en la onda del "Virtual XI". Quizá la pega de este tema es que se alarga un poco de forma innecesaria (cosa que era regla general del "Dance Of Death"), en contraposición con la densidad. Las cualidades vocales de Bruce por contra, embellecen el final.
"The man who would be king" de nuevo oscila en su introducción dibujada con la guitarra entre un tema de la época de "somewhere in time" y una melodía pausada y melancólica del tipo de "The X factor". Después, lo sinfónico es lo que define este tema. En su segunda introducción que da paso a una composición totalmente en la línea AMOLAD, y luego en el puente en el que los teclados aportan una atmósfera sensacional. Es el tema más continuista con el álbum anterior, aportando esta vez una fusión exótica en su parte intermedia, con un pasaje que provoca una ruptura del tema, muy sinfónico de nuevo, incluso con unas guitarras que van evolucionando a una especie de happy power metal estilo helloween.
Y, saboreando esta sucesión de temas que han dado la dimensión al disco, llegamos al cierre con "When The Wild Wind Blows", un tema en el que el título sugiere su dirección. La intro sigue siendo totalmente como sus predecesoras, en este caso con una melodía dulce y épica, sobre la cual se construye todos los posteriores 10 minutos. Los cambios de ritmo habituales y pasajes instrumentales se suceden (la melodía tampoco da para repetirla 11 minutos seguidos), en lo que es un tema clásico de los últimos discos de Maiden, folkie y épico.
De este modo, la sensación general del disco es muy buena; en parte, porque existen dos partes muy diferenciadas. Las 5 primeras canciones ofrecen variedad algo confusa, temas muy distantes y con personalidad muy diferenciada. A partir de "Isle Of Avalon", el disco se cohesiona mucho más y se vuelve mucho más profundo y elaborado, con momentos magníficos, y pequeños matices sorprendentes. De hecho, es esta segunda parte del disco la que le aporta la personalidad al total. Maiden nunca han hecho discos redondos por constumbre. Ni "The number of the beast", ni "Powerslave", ni "7th son..." han sido discos plagados de temazos continuos, sino más bien de temas excelsos, temas buenos, aceptables e incluso algunos malos. Sin embargo, su capacidad de seguir reinventando y añadiendo grandes temas a su repertorio ya extenso, sin perder un ápice de identidad, y encima mostrar frescura en sus composiciones, está confirmada en este disco.
Su dirección artística está libre de complejos, llena de honestidad, y de algo que a su edad es extraño, un impulso descomunal.
Esperemos que ese impulso les lleve a deleitarnos con unos cuantos discos más como éste. Yo sigo pensando, que con sus virtudes y defectos, sigue siendo la banda de rock más perfecta del momento.
 

 


September 8th, 2010

Un artículo de opinión ha aparecido en el desvencijado buzón amarillento al bajar el puente levadizo:

" A día de hoy, se está produciendo un hecho que al firmante de esta columna huérfana de publicación le parece relevante, extraño para estos tiempos en los que el arte es un comercio capitalista puro y duro, y que los valores que importan son los que consiguen obtener beneficios a cambio de cualquier cosa sin importar si es realmente creativo o digno artísticamente hablando.
Se ha colado en las listas de más vendidos el último disco de Iron Maiden, alcanzando números 1 en varios páises europeos, y en general, no bajando del número 5 en todo el mundo. Podría pensarse que es una situación estacional, que ha sido una maniobra de marketing musical muy buena y que, pasado el lanzamiento, el disco caerá hasta puestos honrosos pero no tan destacables. Pero sucede que a día de hoy, casi un mes después del lanzamiento, la situación es la misma, cosa que por cierto nunca le ha pasado en su larga historia al grupo. Un grupo que alcanzó su esplendor en mitad de la década de los '80 y que se convirtió en una especie de grupo de culto underground en la década de los '90, cuando el grunge barrió la escena musical y después el brit-pop relevó el testigo.
No voy a negar que estoy hablando desde una condición cuasi-fanática por este grupo. Soy un fan de toda la vida, y su progresión a partir del año 2000 me ha reactivado la fe perdida en ellos. Pero es precisamente esa óptica del fan la que me lleva a analizar con conocimiento de causa el porqué se produce tan extraño fenómeno hoy día. Y digo extraño por varias razones, a enumerar:
1 - El disco "The Final Frontier" tiene sus luces y sus sombras. Por el momento no lo pondría entre su mejor disco de la última década; tampoco el peor. Lo que está claro es que no entra a la primera, ni a la segunda, ni a la tercera. Y eso es extraño para que esté en la cresta de la ola.
2 - No tiene singles. Las canciones son largas y compositivamente elaboradas. De hecho, el single es el tema que menos aceptación tiene. Y aunque para el funcionamiento de ventas el single ya no tiene una función como antes, sí que te expone en la palestra de los medios todavía.
3 - El metal clásico, en términos generales, no está en la moda de hoy en día. De hecho, en las listas de ventas no aparecen entre los 10 primeros discos de metal clásico. Y, con todos los matices del último disco, es un disco de género metal clásico.

¿Que ofrece por tanto Iron Maiden para haber llegado a este punto? Es la clave que paso a detallar a continuación:
1 - Primero de todo: honradez. Componen lo que quieren porque no tienen presiones a estas alturas, pero es que en toda su carrera nunca parecen haberlas tenido. Han hecho lo que han querido. Esa sensación se transmite en que les encanta lo que hacen, es una creación artística verdadera, y nos lo transmiten a los fans. Eso es algo que a uno le incita a remunerar su creación en vez de descargarla por internet.
2 - Calidad: evidentemente, honradez con un producto mediocre no sirve. Son buenos músicos en su estilo y , desterrando el mito, no ofrecen siempre lo mismo. Suenan con identidad, pero sin autoplagiarse constantemente. Introducen pequeños detalles, ideas frescas, innovaciones, etc. Eso implica que el público concede valor a su producto aunque una vez consumido no les agrade del todo.
3 - Nunca han dejado de hacer lo que debe hacer un músico de verdad. Salir de gira. Ganar el dinero en los conciertos. Los discos están muy bien, pero lo que realmente concibe Maiden como importante es el espectáculo de un concierto, y eso es lo que realmente venden. Un espectáculo alrededor de su creación artística. Si te gusta la música, además, te van a ofrecer algo que pocos ofrecen: un estadio abarrotado, un front-man saltando durante dos horas, pasajes cuasi-teatrales, participación del público, buen humor, decorados cuidados y una figura gigante caracterizada del Eddie en plan algo cutre-naif autoparódico.
4 - Una comunión casi religiosa con sus seguidores. Un fan de Maiden se involucra en el universo que lo rodea, y aunque les critique, se compra el disco. De hecho, sus dos últimos discos son calificados por muchos de los fans que hicieron en los 80 como verdaderos truños. Se lo han comprado seguro.
5 - Buscan seguidores jóvenes. Saben que la generación de los 80 añoran que no evolucionen, que hagan como AC/DC, y dado que no quieren hacer eso, han logrado una base de fans jóvenes, curiosamente, con discos maduros.
6 - Carisma: un factor muy importante. Son gente inmensamente respetada por el mundo actual de la música. Y, esto es comentario de fan, Bruce Dickinson para mí, hoy en día, es el front-man con más carisma en el rock.

Aún con todo esto, es sorprendente que haya desbancado, una panda de cincuentañeros (alguno ya casi sesentañero), a productos de marketing concebidos para consumo en masa; a gente que tienen promociones por la tele, y hasta en latas de refresco. Y es algo muy importante que debería representar una lección para la gente que lleva el negocio: todavía es rentable la música concebida como creación artística. Es más, es inmune a las descargas de internet. Resiste y se adapta a los cambios sin desnaturalizarse. El viejo procedimiento de disco, y gira, y disco, y gira, ...sigue funcionando. Y si no se trata de ofrecer algo así, cuando grupos como estos no tengan más opción que retirarse por la edad, nos quedaremos sin las grandes bandas de rock de la historia. No hay ninguna hoy en día en la recámara (¿Muse llegará a algo más?) en la que podamos confiar para que tome el relevo. Hay calidad, hay creatividad, pero el planteamiento del negocio los mantiene para siempre en un nivel underground. Y eso tampoco es que los mate, pero lo que seguro que no hará, es crear nuevos fenómenos de masas comparables a grandes como Queen, GN'R, Pink Floyd, U2, los mismos Rolling, ... etc etc. "
Buenos días, amigos,

Tras un periodo de adaptación del castillo a las nuevas tecnologías, sin perder un ápice de su fría y lúgubre nostalgia y afecto a sus fantasmas y telarañas, queremos comunicaros que volvemos a abrir las puertas, bajamos el puente levadizo, y reservamos las alcobas que mejor recogen el sonido y lo envían a través del alma con más fuerza, para que, cuando querais, vengáis a pasar una noche extraña.

El oscuro habitante del castillo es un ser amable pero a la vez distante. Sufre largos periodos de hibernación solitaria, o no tan solitaria. Habla con los espíritus de otros tiempos, allá recostado sobre una vieja caja de pino en los sótanos, en el mismo sitio donde, durante las horas del día, tiene su musicoteca y escucha incansablemente la música. Y en el mismo lugar, de donde, las ondas sonoras se cuelan entre las fisuras de los muros, y fluyen hasta las mismas almenas y la buhardilla de la torre, deleitando con esa peculiar resonancia viva a todo el castillo, y a todos los que lo moran.

Un saludo y esperamos no tardar mucho en volver a contactar con nuestros ilustres invitados,

P.D. Intentaremos volver a poner la imagen de fondo del castillo.

August 7th, 2007

(no subject)

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Hello again, my dear friends.

It has been hard times... up in this hill where my castle is located, is very cold and isolated. Since a couple of months, snowing has been continous, like never had been before. And my castle had to be forced to be structural repaired. Now its fine but when the first snowstorm began, inner beams partially gave way. 

For these reasons my castle log has been frozen; I ask you for patience and comprehension, because this long time without sound-reporting could be extended to another couple of months maximum. I have another added obstacle; my native language here in Smolskvonia is not English, as you can imagine. Because of that, is difficult to me to make a complete album report in English in a direct way. Normally, I write it in my language and then i translate into English, and it results in a delay between two reports.

 But I will try to keep noticed about progress, and of course, you are invited any time to visit me. Inner structure is restored, but outer side is the same blue-glowed and old-yellow-shining as before. And music is trespassing walls with the same force. 

During the last storm, I could recover my internet connection and I downloaded DTs "Systematic Chaos". My first impression was a bit dissapointing. Gaps between album is being reduced, you can notice that DT is surprising even less, and the most evoluted sound is very Muse influenced. But after several listenings, I am convinced now that is another masterpiece. Instrumental parts are very rich and astonishings. A must-to-have, like Octavarium. Probably it will be the first report with which Electric Castle will return...

Kind Regards 

April 2nd, 2007

(no subject)

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Os informo, queridos huéspedes de mi azulado castillo eléctrico, las próximas críticas que serán comentadas en el salón central del ala sur del castillo. Espero no os perdais por los lúgrubres pasillos que intercomunican las estancias y que tampoco perdais el tiempo con los espíritus. La soledad del castillo sólo se ve curada por la música que recorre sus grietas atravesándolo como los rayos de luz... y por todos aquellos que deseeis morar en este castillo. Por eso espero que cada día seais más y podamos discutir sobre más estilos y más música.

Atentamente,

El Conde Sohev de Nabo y Aragórn

Anexo -  Menú de Críticas futuras (Annex - Future Reviews Meal)

1 - Pink Floyd - Wish You Were Here

2 - Dream Theater - Octavarium

3-  Ayreon - Inside the Electric Castle



I have decided to start Electric Castle with The Dark Side of the Moon due to several
reasons: among others, I think that this is the record which has a wider acceptance inside my castle guests. Also, it is a milestone of progressive rock and inagurates a new and alternative way of understanding of music within the context of rock.

I will explain you: the seed of rock was nonconformity, rebelliousness and transgression, it had important peaks with 70s Punk and 80s Heavy Metal. However, Pink Floyd, ahead of music evolution, suggested intellectual music, based on experimentation, in the possiblities of sound and instruments… in the sensations of the psichodelic sounds that had just borned. They also popularized the idea of an album like a masterpiece, as a whole, completely connected with a guideline, something that nowadays just does not exist. Could you even imagine, dear tenats of this eclectic house, that someone has the idea of downloading separatedly songs from this record from itunes or from Wish You Were Here? Sacrilege! This is a global record,
you have to buy it as a whole, as a vinyl if possible.

March 27th, 2007

(English version will be avalaible soon...)



He decidido comenzar la andadura del castillo eléctrico con este disco por unas cuantas razones: de entre todos los posibles creo que este abarca el más amplio espectro de popularidad para los huéspedes de mi castillo. Además, por razones de la misma índole, nos encontramos ante un hito del rock progresivo, y sobretodo un disco que inaugura una forma de entender la música dentro del rock, alternativa a la usual. 

Me explico: la semilla original del rock fue el inconformismo, la rebeldía, la trasgresión, que tuvo picos importantes con el punk de los '70 y el heavy metal de los '80. Pink Floyd, sin embargo, adelantados a la evolución de la música, proponían una música intelectual, basada en la experimentación, en las posibilidades del sonido y los instrumentos... en las sensaciones de la amalgama psicodélica sónica que les vió nacer. También popularizaron la concepción de un disco como una obra, como un todo, conectado por episodios continuos, algo que hoy en día ya no existe. ¿O acaso os imaginais, queridos inquilinos de mi ecléctica morada, que alguien tuviera la idea de descargar aisladamente por itunes alguna canción de este disco, o de su posterior Wish You Were Here? ¡Sacrilegio! Este disco es global, hay que comprarlo entero, y a ser posible en vinilo, lo que le hace ganar enteros. 

He de confesar también que me cuesta hacer una crítica de este disco sin poder conectarlo con el otro pilar del rock progresivo ya mencionado: Wish You Were Here. Creo que esto me obliga a que inmediatamente después de acabar esta reseña, empiece la correspondiente para su otra ópera prima. 

March 16th, 2007

READY IN 15 DAYS APPROX. - PREPARADA DENTRO DE 15 DÍAS APROX.
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